Me
gusta recordar cuando sentada en el regazo de mamá, con mi oreja en su
pecho … la escuchaba conversar como cuando hundía mi cabecita en la
bañera con agua a rebosar y oía
entre ecos las voces de mis vecinos … con la gran diferencia que allí,
pegadita a su seno y con sus brazos de arrullo me sentía protegida! Sí,
protegida! Qué sensación tan placentera … nos hacemos mayores y me gusta
recrear ese instante, quizá sea el origen de esa atracción tan especial
que siento por los más pequeños, quizá!
Hoy fui a comer con mis padres, qué gusto da ir a casa, sí … mamá abre la puerta con una sonrisa, papá también desde su sitio, ya han terminado de almorzar pero hay un plato para mi en la mesa … y mamá se sienta a hacerme
compañía. Compartimos conversación, ayudo a papá con un texto en
inglés, nos sentamos un ratito en el sofá y regreso a la oficina. Hace
un día espléndido y consumo los kilómetros entre estos pensamientos …
esta tarde acompañaré a una amiga que en menos de cuatro años ha perdido
primero a su madre y ahora a su padre y se siente perdida.
Parejas
que se fracturan que lidian con solapar una vida para remprender una
nueva, restructurarse por dentro y combatir la ausencia de la que fuera
tu otra mitad … y se sienten perdidos. Una crisis que va engullendo
trabajos que soportan largas colas entre miradas perdidas.
Enfermos que gastan días de vida perdidos en las manecillas del reloj
que no cesa. Personas que luchan para enfrentarse a nuevas situaciones,
una silla de ruedas … y se sienten perdidos en esa contienda, el
aprendizaje requiere esfuerzo y un tiempo que se ralentiza.
Pero … quién no está perdido? Ya lo dijo Ortega y Gasset … Vivir es sentirse perdido; el que lo acepta, ya ha empezado a encontrarse.
Las
personas nunca dejan de sorprenderme por eso creo tanto en el ser
humano. Terminado el taller de latidos (os hablaré de esta hazaña muy pronto) … una señora se asomó para agradecernos tantas sonrisas … trata
de amigarse con su cáncer, su profesión frustrada ser maestra y ya no
tiene tiempo, confiesa … luego añade “nosotros les regalamos sabiduría y
ellos nos recompensan con alegría! Gracias!”. Vivir … mi amiga tenderá
la mano a sus hijos al arrullo de su pecho y celebrará cada gol de su
hijo como su padre la enseñara, precioso legado. Hay un alma gemela por
cada mitad perdida, por lo que las parejas se recompondrán. La crisis
pasará y aprenderemos a ser más felices con menos cuando el viento sople
a favor … y agudizaremos el ingenio para sobrevivir. Para el que sufre
el tic tac del segundero … no tengo palabras, sólo latidos … pom pom … y
que abrace, que abrace todo lo que pueda, con abrazos, con palabras,
con amor … su ejemplo perdura una vida y nos ayuda a vivir tanto como al
que en su batalla pelea por adaptarse, aún quedan muchas emociones por
sentir.
Yo me reconozco perdida … pero VIVO!
A Natalia por su espontaneidad al escribirme y alentarme a que siga ...





























