El Rincón de Mela ...

Cuentan que el mejor de los viajes empieza cuando naces ... y por ello este Blog lo hace con el ánimo de regalar y compartir con cuantos viajáis conmigo por esta vida ... anécdotas, fotos, risas, ideas, viajes, cariño, experiencias, ilusión, sugerencias, "alma" e inspiración ... cualquier "cosita" que os haga sentir bien y suspirar de emoción! Os quiero!

sábado, 26 de marzo de 2011

Y será verdad ...


... todo esto que me está pasando porque hoy 25 de marzo, El Rincón de Mela cumple dos añitos ... alzo mi mirada a la luz y le lanzo un guiño de agradecimiento ... dos años sumando momentos mágicos en mi vida. Y será verdad ...

Aprendí a escribirme y compartirlo y se abrió la gran puerta de las emociones, que casi de puntillas y entre susurros discurre sin invadir ... descubriendo los abrazos de la palabra y todo un universo para escapar de los nervios y sentirme más YO que nunca. Serena y Clara.

Aprendí a descalzarme y un torrente de espontaneidad sigue mi compás desde entonces y de la mano con el valor prudente, amplío horizonte.

En el arte de sentir reside la fotografía ... se va recreando la vida con mi Pecas y tras desenfoques y enfoques protagonizo cuentos, vuelo y a veces siento que el cielo se me queda pequeño, me cruzo con una estrella, REGALO MOMENTOS, le paro las agujas al tiempo, retengo amaneceres, cazo sonrisas y ... suspiros, seduzco atardeceres, bailo y me embadurno de canciones mientras el alma se me vuelve un poco pirata, me bebo de un trago el miedo y le encuentro el gusto a vivir despacio, saboreando la vida ... con una gran reserva de sueños.

Dos añitos y recibí dos regalos ... unas alas de arcoiris y una oportunidad de poner letras e imágenes impresas. Alguien que es todo CORAZON me hace un hueco en su casita y cada domingo veré publicado un trocito de mi en AQUI DIARIO, un rincón donde seguir creciendo y dar lo mejor de MI. Gracias VIDA! No pude soñar mejor celebración ...

sábado, 19 de marzo de 2011

Mi cuerpecito ...


Hacía tanto que no estiraba el tiempo para mi ... siempre tan decidida a pararlo, que nunca le pregunté qué deseaba realmente.

Hoy los dos entendimos que había que disfrutarlo ... así que nos zambullimos en una nube de salitre y recreamos la luna a nuestro antojo, lo más naif que la pudimos dibujar y se la descubría tan bonita que se hizo un hueco en nuestra piel, la de mi cuerpecito y la mía.

Las pecas, pequeñas estrellas perdidas ... resbalan como los deseos y con la cabeza bajo el agua, aprendo a sacar lo de dentro, a escuchar lo que me pide ... es curioso como a veces hay que subir el volumen al silencio, el silencio ... tiene eco.

jueves, 17 de marzo de 2011

Creo ...


No me importa que me tachen de ingenua, no me importa ... lo cierto es que cuanto más avanza la vida, más creo en las personas y ésta ha sido una máxima en mi trayectoria. Por ello, no se me pone nada por delante si he de hacer kilómetros para dar un abrazo a un amigo, movilizar a la familia entera para que "todos" se sientan únicos o sencillamente ... hacer un favor, sale sin esfuerzo.

Creo en el talento de la gente, la gente especial, esa que se embadurna de inteligencia y generosidad ... capaz de brillar con luz propia, ser especial.

Creo en quienes con sus gestos, sus palabras, la mirada o sus manos, despiertan mi ternura.

Creo que no se debe perder la esperanza en los demás o acabaremos por perderla en nosotros mismos.

Hoy me hicieron un regalo ... porque creyeron en mi. Hoy un sueño se ha hecho realidad!
A Chus ... todo corazón!

lunes, 14 de marzo de 2011

Sol, solito ...


... y tanto, tanto lo llamé que se colaron unos rayitos por mi ventana y toda la estancia se tiñó de una agradable sensación de nitidez.

Y el sol tenía calor y entonces con toda la fuerza interior que auné ... rescaté el poco hielo que me quedaba en algún recodo del corazón y se lo di en aliento y le acaricié la melena ... el sol agradecido, rellenó esos huecos de luz ... para MI!

sábado, 12 de marzo de 2011

Y si jugamos ...


... a descalzarnos ... y te convido viento a dejarte susurrar por las olas del mar, a disfrutar conmigo de la arena bañada en salitre.

Tú a cambio, sólo acaricia mi melena ... mientras dejamos flotar la memoria a su compás saltando de sueño en sueño.

Ven a buscarme siempre que quieras ... encontrarás mis huellas por la playa.

domingo, 6 de marzo de 2011

No me sueltes ...


El viento azotaba fuerte mientras el cielo se oscurecía cada vez más, así que corrió al altillo en busca de su viejo ventilador, aquel que un día su papá le regalara para quitar las nubes en los días malos.

Mudita de entusiasmo corrió al encuentro de su compañero de juegos, su gran amigo y contador de historias por eso ella continuamente le susurraba "a mi no me engañas Luis, tú tienes una biblioteca entera en tu lapicero" y él la devolvía un guiño porque seguramente fuera cierto.

Aquella tarde fueron a descubrir olores, esos que deja la tormenta en la tierra, la hierba o la corteza de los árboles. Llevaban tiempo tratando de descifrar a qué olía la lluvia y Luis, fascinado por el mundo animal y los reflejos del agua, llegó a la conclusión que tendrían que salir a pasear con los caracoles.

El bosque estaba precioso pero a la vez le inquietaba su silencio y el trayecto le pesaba en sus altas catiuscas verdes; por fin vio un poquito de luz en aquel punto de fuga y a medida que se aproximaba, adiviniba su silueta, unos cuantos pasos más y empezó a ver sus brazos agitar, otros pocos más y le escuchó gritar "Maaaanuu ... que pensé que no vendrías" ... Manuela no repuso pero se rumió para sus adentros "siempre me dice lo mismo, aun sabiendo que nunca le fallaré ... valiente tontorrón".

Luis madrugó mucho aquel día, Manuela casi sin aliento por el último repecho no pudo ni darle los buenos días porque él enseguida se avalanzó sobre ella y cubrió sus ojos con las manos. "Camina sin miendo Manu, NO TE SUELTO, tengo algo que enseñarte ... a la una, a las dos y a las ...". "Uuuuaaaauu" ... exclamó Manuela, "lo has hecho tú?". Luis había construido una pequeña tienda con palitos, algún día sería un gran ingeniero, lo que más le gustaba era proyectar en papel ... volúmenes, perspectivas ... podía dibujar lo que se le antojara. Ella, admiraba esa faceta suya.

Y así viajaba Manuela con la frente apoyada en el cristal, entre nuebes, sólo quedaba un cambio de aerpuerto más y sonreía recordando a Luis vacíar los bolsillos de su desgastado pantalón ... un lapicero, una goma de borrar, un imán, una minúscula navaja, un trozo de lente ... todo un mundo de ingenio en la palma de sus manos.

Llovía. Casi sin aliento como en aquel recreado último repecho llamó a la puerta (toc, toc ...) perdida en las manillas del reloj trató de calcular los años que llevaban sin verse, más de veinte. La puerta se abrió y se encontró con una sonrisa de abrazo y así se colgó ella de su cuello, mientras él le decía con un hilo de voz "Manu, pensé que no vendrías ..." y asi le susurró ella a él "Calla tontorrón, NO ME SUELTES ... vengo a contarte cómo huele Africa ..." y sin separarse el uno del otro se aproximaron a la chimenea, ya en el suelo, Luis atizó el fuego y Manuela tras descalzarse colocó sus piesecillos a contraluz para entrar en calor ... "los tengo helados" dijo. "Ven, acércalos a mi ..." intervino Luis con toda naturalidad sin despistarse de la lumbre mientras la despojaba de sus medias de lana y empezaba a frotarle con sus manos para que entraran en calor "y ahora, cuéntame Manu, cuéntame los olores de tu vida".