El Rincón de Mela ...

Cuentan que el mejor de los viajes empieza cuando naces ... y por ello este Blog lo hace con el ánimo de regalar y compartir con cuantos viajáis conmigo por esta vida ... anécdotas, fotos, risas, ideas, viajes, cariño, experiencias, ilusión, sugerencias, "alma" e inspiración ... cualquier "cosita" que os haga sentir bien y suspirar de emoción! Os quiero!

lunes, 22 de diciembre de 2014

Sol Invictus...

Ayer descubrí una conexión importante entre la festividad del Sol Naciente y el nacimiento de Jesucristo, coincidiendo casi con el solsticio de invierno... y la importancia del 21 no sólo por ser el peso del alma, sino por ser un número mágico, un número de la buena suerte... así que supongo que nada pasa por casualidad y aunque hoy día de la lotería sonreímos por tener salud y buenos propósitos ya que la fortuna les llegó a otros, mi 21 de diciembre será un día que recordaré siempre porque me regalé unas vacaciones a Irlanda.



Desconecté por unas horas de las obligaciones y me disfruté despertando entre nubes, conduciendo con el sol a nuestras espaldas, sintiendo la brisa del mar desde el acantilado, descubriendo rincones sin casi luz pero que a través de la lente eres capaz de percibir como la luz gana la batalla a la oscuridad... disfrutando de conversación en una taberna llena de surrealismo pero donde nada distorsionaba el momento... compartir, ser feliz con el ahora, disfrutar, quererse y dejarse querer.





Son días de muchas sensaciones bonitas... de abrazos que extrañamente reconoces de otra vida, de sogas, amarres que no restan tu libertad sino todo lo contrario, que te empujan porque creen en tu fortaleza y sólo son ahí por si te despistas un poquito del recorrido... como un caminito de guijarros para encontrar el camino de vuelta a casa cuando lo necesites. 



Anoche tuve la suerte de conectar con las cartas que Marcelino Menéndez Pelayo escribiera más allá del personaje... gracias al libro de Mario Crespo López, Al cabo de los años...  esos renglones sencillos que fluyen del mismísimo corazón, un hombre que me ha desbordado de emoción... su carteo con Joaquina de la Pezuela, la que durante muchos años fuera su confidente, de la espontaneidad con la que se escribían y de sus reflexiones, me quedo con esta...

Leo de nuevo las palabras de Joaquina "Ayer pasé un día tristísimo y hoy ha empezado a llover y no sé si podré salir a pasear esta tarde". Yo siento lo mismo. No creo que haya tenido con nadie mayor sintonía personal. Y tenía razón Joaquina: no tiene uno más que tristezas desde cierta altura de la vida en adelante, y se va uno quedando solo, perdiendo todos los amigos de los primeros años, que ya no se reemplazan. Cierro los ojos y creo reconocer en la oscuridad a mi madre. Su muerte me ha dejado mi alma desolada. He tardado en reponerme de este golpe, y sólo muy lentamente voy recobrando la serenidad perdida. Las letras son mi único consuelo, el silencio entre los libros. ¿Pero querréis saber que hoy daría todos los libros por ella? Hasta las primeras ediciones, los códices, todas mis colecciones y manuscritos... Todo lo daría sólo por verla de nuevo. Sólo por sentirme atendido e importante entre las manos de la madre que todo lo perdona. La madre que perdonaba mis despistes, que me advertía cuando estaba lejos, que me decía que me olvidara por un momento de Horacio y de Ovidio y de Virgilio y sacara unos minutos para escribirle una carta. Para escribirle unas letras que llevaran mi recuerdo. ¿Cómo decirle ahora cuánto la quise? ¿Cómo saber si me oye cuando rezo? Antes la tenía cerca y mis pensamientos se iban hacia lugares lejanos; ahora necesito la fe para pensar que sigue cerca de mí. 



Qué fácil es sentirse donde uno desea cuando no se espera nada... y cuando tu intuición te envuelve de verdad. Gracias Irlanda, gracias irlandés... la chica de Galway iba a cobrar su protagonismo en esta sencilla reflexión pero amanecí con una canción que me ha atravesado el alma... y la celebro contigo y tu plateada cabellera. No cambies!

Sin duda voy de camino a casa... y sin miedo a perderme. Pom pom, pom pom...


viernes, 12 de diciembre de 2014

Let me be here with you tonight...

Hoy voy hacerlo al revés… normalmente escribo y luego llega ese tema musical que me acompaña mientras garabateo las teclas y que necesito recordarme siempre… ahora todo fluye de esta canción, de mis imperfecciones, de mis indecisiones, de mis ausencias, de mis paseos por las nubes, de mis ganas de abrazar y que me abracen… porque ocurre a veces que el vacío que uno lleva dentro pesa y los vampiros de sonrisas acechan… y te levantas sin ganas de ná… y Campanilla revolotea recordándote que ya es casi Navidad y que ELLA necesita hacer de su casita una fiesta y que el salón rezume luz tintineante… hoy no te libras de poner el árbol y un guiño al Portal de Belén… y entonces vas y ves que en Facebook cuelgan ese anuncio de IKEA, La otra carta… y lloras desconsoladamente porque el Marketing es cojonudo y va ahí, justo ahí… a nuestra conciencia, a donde nos duele a los que aún no somos desalmados… ays… qué dolor!

Y suena ese violín que te desgarra las entrañas… y bailas y zigzagueas presa de su sonido… lástima no saber bailar mejor porque en esta ocasión creo que podría superar al mismísimo Nureyev… If I be wrong, if I be right... Wolf Larsen




En 15 días es Navidad… son días irremediablemente sentidos… de nostalgias que dejan vacíos muy complejos de llenar, de desplazamientos que “vuelven a casa vuelven” como el anuncio del Almendro que nos arrancara más de una lágrima y es que estamos tan necesitados de afecto, de sacar de afuera adentro todo lo que nos desgasta… como dice una canción de Mercedes Sosa:

Vamos, decime, contame
Todo lo que a vos te está pasando ahora
Porque sino cuando está el alma sola llora
Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
Nadie quiere que adentro algo se muera
Hablar mirándose a los ojos
Sacar lo que se pueda afuera
Para que adentro nazcan cosas nuevas

Suena el WhatsApp, la imagen tarda en descargarse… este mes hay un tráfico de comunicación poco habitual, tus megas se consumen… es un paisaje, una playa, mar abierto y un mensaje… Respira! Llenas tus pulmones de aire fresco… WOW casi como si el mar tuviera sabor aunque se encuentre lejos! Gracias!

Hoy se la jugué a la rutina… madrugué algo más de lo normal, corrí descalza al salón para ver las luces del árbol como el niño que llevamos dentro asomándose a la ventana con los primeros copos de nieve, cacharreé hasta encontrar aquel regalo navideño que tiene nombre, me calenté un chocolate, me puse los auriculares con esa canción que haces tuya por unos minutos, cierras los ojos, luego los guiñas… por cada parpadeo atesoro en la retina todo lo bueno y por cada bokeh un deseo… gracias Campanilla por pincharme con la Navidad, porque este amanecer me trajo esa paz que en ocasiones se desconecta, porque lo vi todo con muchísima más claridad, porque el tiempo es sabio y nosotros demasiado ciegos y sordos. Porque cierro los ojos en un punto y final hermoso y guiño un deseo de “por mí el primero y por todos mis compañeros”… así con-gracia, con-migo… Feliz Navidad… si quieres un abrazo, con un guiño basta y si quieres un tazón de choco, busco uno que lleve tu nombre… las vistas a este árbol son maravillosas, te invito!

Pide un deseo... se cumple!

jueves, 4 de diciembre de 2014

Me va la vida en ello...

Justo cuando empiezas a no ponerte metas, la luz tiene otro brillo... como si hubiera una conspiración estelar para plantarle una sonrisa al calendario que ya no tiene más hojas por arrancar... o será la iluminación navideña y su bokeh... quizá sí, quizá no... decía la princesa de mi cuento.



Ayer tarde mi amiga hacía risas de mí entre cómplices baldosas y me llamaba "maruja"porque el orden me ataca y he dado vuelta a la casa y ventilado el alma cada madrugada, por tantas noches que no encontré postura en la cama... vuelvo tímidamente a repasar las costuras de mis sueños... o será que me he ligado a la inquietud que me lleva en volandas como caminan las nubes de puntillas entre cumbres... quizá sí, quizá no...

El otoño ha sido sanador... en febrero de este año comencé una sesión semanal de "reiki"... en el calor de las manos de Inés he encontrado una paz indescriptible porque sólo es eso... PAZ. Ha sido un ejercicio personal tremendo. Flotando en esa camilla he recuperado el sentido de muchas emociones confusas... en mi catarsis reconquisté mi risa y cada día me repito lo importante que soy para mí misma... vuelvo a ser yo, con mi sonrisa, mi optimismo, con mis ganas de vivir aunque siempre hay días que quisieras que ese cielo infinito te engulla, con mis virtudes y con todos mis defectos... todas esas cositas que nos hacen a cada uno seres genuinos y excepcionales... casi como el pero qué guapas estamos! cuando ves fotografías con el paso del tiempo... o es que realmente estamos más guapas cada día... quizá sí, quizá no...



A veces el destino no se pone de nuestro lado... incógnitas que va borrando la lluvia... o realmente es que aquello que imaginaste nunca pudo haber sido... quizá sí, quizá no... me desconecto del verbo pensar.



En el cajón desastre de mis recuerdos y en mi gran desembalaje de orden, hago limpieza... y es que hasta el alma necesita de cuando en cuando ser un poco práctico y hueco para que nuevas emociones tengan cabida... no es un trabajo fácil, os lo digo yo que cada vez que me remango en estas faenas voy haciendo montañitas "me lo quedo", "seguramente lo tire", "lo guardo un año más", "probablemente a alguien le venga bien", "directo a la basura"... por no contaros la de fotos que voy viendo impresas y me dedico a mirarlas entre montañas de libros, recortes de revistas, objetos inútiles que refrescan la memoria de los viajes y las personas que salpicaron tu vida... cuando más débil estuve este año, mi padre me dio un consejo... hija mía, de vez en cuando es importante poner la mente fría... bueno, como me conoce, añadió "un poco fría"... qué grande eres Papá! Desconozco cuanta frialdad he sido capaz de poner en marcha pero de lo que sí estoy segura es que el porcentaje de emocional merma para dar más rienda suelta a la intuición que llevaba varios inviernos de letargo.



Qué importante es agradecer a las personas el tiempo que compartiste con ellas... no sólo todo lo que aprendiste a su lado, sino lo que se dejó para descubrirlo por uno mismo. La vida es sorprendente... atrae y aleja, te devuelve situaciones, amistades que nunca reemplazan pero sí reconfortan y regresan con una transparente autenticidad... y nuevos tesoros y nuevos corazones con los que fluye la armonía... para que sintamos que no todo en la vida fue naufragar, que el olvido no existe pero sí solivio y a mí se me antoja que tengan su vínculo... y como la música que me comparte una maravillosa persona que recientemente tiene su rincón en mi vida y como compusiera el gran Silvio Rodríguez, ME VA LA VIDA EN ELLO!