El Rincón de Mela ...

Cuentan que el mejor de los viajes empieza cuando naces ... y por ello este Blog lo hace con el ánimo de regalar y compartir con cuantos viajáis conmigo por esta vida ... anécdotas, fotos, risas, ideas, viajes, cariño, experiencias, ilusión, sugerencias, "alma" e inspiración ... cualquier "cosita" que os haga sentir bien y suspirar de emoción! Os quiero!

jueves, 4 de abril de 2013

Corazón de invierno ...

Las margaritas captan mi atención siempre ... siendo tan frágiles es curioso cómo se multiplican y con qué vitalidad resurgen cada estación. Bordeábamos la costa desde Essaouira a Taghazout en Marruecos y de repente me sorprendieron con su luz entre tanta sequedad ... frenazo en seco y allí nos colamos Campanilla y yo a cargarnos de su colorido ... un poco más grandecitas y con divertidas formas como que tuvieran personalidad propia ... así son las margaritas en Africa.

Junto al campo de margaritas unos niños jugaban al fútbol ... sonrientes se acercaron y les regalamos flores porque estas florecillas simbolizan la unidad, un perfecto equilibrio entre sencillez y belleza. Había leído en algún sitio que cuando son blancas representan la amistad y los sentimientos más inocentes ... y como los niños son el idioma universal de la sencillez ... así las recibieron, con agradecimiento.



Hoy os dejo una leyenda que he rescatado de estos viajes por Internet y que entretiene a los más pequeños ... 


Erase una vez una flor muy bella que crecía en el campo en primavera. Su nombre era margarita, y vivía en un campo verde enorme rodeada de otras margaritas. Era orgullosa y coqueta, presumiendo por doquier de sus pétalos blancos e inmaculados, más bonitos que los de sus compañeras.

Las mariposas y abejas que la sobrevolaban se quedaban extasiadas contemplándola, cantando de alegría. Ella se balanceaba, presumida ante tales zumbidos de admiración. Incluso dejaba que los insectos se posaran sobre ella con la condición de que no estropeasen sus hermosos pétalos.

Así vivía feliz la margarita hasta que, un día, una familia acudió al campo a comer, y los niños, asombrados ante la bella margarita, la cogieron para mostrársela a sus padres. Ella, en su inocencia, estaba orgullosa de haber sido la elegida. Pero, la madre les propuso un juego: deshojar la margarita jugando a alternar un 'te quiero' y 'no te quiero' en cada pétalo que arrancaban.

La margarita, horrorizada al ver que le estaban arrebatando sus bellos pétalos comenzó a llorar desconsoladamente hasta que murió de pena. Pero el último pétalo fue un 'te quiero' dicho por la madre a sus hijos, y pudo ver unas dulces sonrisas antes de morir.

Desde entonces, este juego de pétalos se ha hecho popular en todo el mundo.


En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente ... para lLVM por regalarnos tanta, tanta y tantísima inspiración.

martes, 2 de abril de 2013

Tiempo sin tiempo ...

Mañana o mejor dicho dentro de unas horas retomo el trabajo tras unas vacaciones de Pascua en donde me encontré con "el tiempo"... este 2013 comenzó rebosante de reflexiones con la espera, la prisa ... en definitiva, el tiempo ... engancharse a los renglones de Mario Benedetti es casi como un imprescindible de mi lectura ... él lo define todo tan bien.

El domingo, los niños marroquíes como hiciéramos los pequeños de mi generación hace unos pocos años ... pasan el día con sus padres y sus amigos a la sombra de un árbol, extienden una mantita en el suelo y como si fuera la mismísima alfombra mágica de Aladín ... surcan los rincones de la imaginación, la mejor "memoria ram" que se esconde tras el cristalino ... basta con pestañear para cambiar de dirección y un suspiro pasa a ser el mejor de los combustibles, quien no se decide a viajar así ... pasé un domingo observando su tiempo ... sin reloj ... esperando nada, tiempo sin tiempo.

Miro su domingo y leo:



Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.